10 C
Santiago
Junio 18, 2019
Image default
Destinos

Valparaíso: Arte emergente, cueca y coloridas vistas

Valparaíso no es el destino para el descanso tranquilo en la playa. Esta ciudad porteña, llena de colores, vida, sonidos y sabores, es un lugar de acogida para todo lo joven y emergente: diseñadores, artesanos, músicos y artistas de todo tipo, donde en cualquier esquina se puede encontrar con una tocata espontánea, una muestra de arte o venta callejera de joyería hecha a mano.

Los coloridos cerros turísticos como Concepción y Alegre, a los que se llega en antiquísimos ascensores –de por sí una gran atracción turística- son museos al aire libre con sus coloridas casas, callecitas angostas e interminables escaleras pintadas. Si Puerto Varas es conocido por la influencia alemana, los cerros de Valpo –así lo llaman con cariño sus habitantes- están ocupados por los franceses, que se instalaron allí con sus tiendas de diseño, pastelerías y hostales, y cuyo parloteo se escucha en la calle a menudo, incluso más que el castellano.

Por una gran afluencia de turistas extranjeros y chilenos, hay más de 15 empresas que venden pasajes a Valparaíso, y los buses salen hacia y desde la ciudad cada 5-10 minutos. Pero las casitas bien pintadas es solo una faceta de la ciudad: bajando al sector del puerto, el aire hípster da paso al centro muchas veces caótico y mal cuidado, pero auténtico, con edificios y picadas históricas, mientras que el jazz es reemplazado por cueca.

En algunos lugares, esta música se toca desde hace más de un siglo, como el Bar La Playa o el Rincón de las Guitarras, el destino imperdible para todos los amantes del zapateo. Para conocer mejor este sector, tómate un trolebus, los carros verdes que circulan por la ciudad desde 1952, siendo la segunda red más antigua de Sudamérica.

La opción familiar es un paseo en lancha, donde se puede disfrutar desde el mar de una hermosa vista hacia el puerto y la ciudad, con los poblados cerros perdiéndose en el horizonte y el monumental edificio del Congreso, que se levanta por sobre la línea de la ciudad.

La ciudad porteña cautiva sus visitantes con cerros de colores, artistas jóvenes y locales auténticos que hace un siglo guardan los secretos de la cueca brava.

Y lo mejor, terminar el paseo con un rico almuerzo en uno de los restaurantes del viejo puerto o del mercado, donde sirven el pescado y mariscos más frescos con pan y pebre, como corresponde a una buena picada chilena.

Los imperdibles son Cinzano, en Plaza Aníbal Pinto, que atiende a sus visitantes desde hace 120 años, o Pimentón, en la subida Ecuador, la mejor picá porteña del 2014.

Related posts

Talca ofrece variedad de campings y maravillosos paisajes

admin

Puerto Montt: considerado como el paraíso de pescados y mariscos

admin

Temuco: Un recorrido por el cruce entre dos culturas

admin